¿Qué es la polinosis?
A mediados del siglo XIX se describió la polinosis como una enfermedad motivada por el polen de las gramíneas. Varios lustros antes describieron, por primera vez, un caso que se diferenciaba del resfriado común y que al manifestarse únicamente en un corto periodo de tiempo (la recolección del heno) pasó a denominarse fiebre del heno. Actualmente es un término genérico para describir la reacción estacional primaria a pólenes y esporas. En ocasiones se denomina también rinitis alérgica.
La característica principal que se manifiesta en el proceso reactivo de la polinosis es una reacción inflamatoria de la mucosa nasal, conjuntiva o bronquial (independientemente o asociadas) que causa comezón, estornudos, secreción y obstrucción de la nariz, irritación de la conjuntiva ocular o, cuando afecta a los bronquios, asma.
Se trata de una reacción exagerada por parte de nuestro sistema inmunitario ante una sustancia (alergeno) que considera un elemento dañino. Los síntomas que ocasiona pueden afectar la calidad de vida normal de la persona de forma muy importante, llegando a motivar gran número de bajas laborales. En los niños con síntomas no controlados, puede ocasionar alteraciones del sueño y problemas de aprendizaje.
La diversidad de alergenos existentes motiva que sea de duración variada (estacional o perenne) dependiendo del grado de sensibilización y del tratamiento realizado. Los pólenes de algunas plantas, flores, árboles y arbustos difieren en su proceso de expansión por lo que durante varios meses existe el riesgo de padecer alergias estacionales.