Alergia a alimentos
Una alergia alimentaria es una reacción exagerada del organismo, que se produce tras tomar una cantidad normal de un alimento determinado. La reacción se repite cada vez que se toma el alimento en cuestión.
Cualquier alimento puede causar una reacción alérgica, pero sólo unos cuantos alimentos son los principales culpables,
Pueden ser leves Y de naturaleza transitoria, provocando cuadros cutáneos desde urticarias a eccemas pasando por la dermatitis atópica, molestias digestivas. Los síntomas generalmente comienzan de inmediato, casi nunca después de 2 horas de ingerirlos.
En reacciones severas, se puede presentar presión arterial baja y obstrucción de las vías respiratorias.
No se debe confundir la alergia a alimentos con la intolerancia a los alimentos, que es la incapacidad de consumir ciertos alimentos o nutrientes sin sufrir efectos adversos sobre la salud.
las alergias alimentarias más comunes son a: Huevos Leche frutos secos Mariscos Soya Trigo cítricos y los tomates.
Síntomas que se pueden presentar abarcan: urticaria, la voz ronca y las sibilancias
Dolor abdominal, hinchazón, especialmente de los párpados, cara, labios y lengua, Diarrea, Picazón de la boca, garganta, ojos, piel o cualquier área, Mareo o desmayo, Congestión nasal, Náuseas, Rinorrea, Dificultad para respirar, Cólicos estomacales, Vómitos
El tratamiento será una dieta que elimine el alimento causante de la reacción.
Una vez al año se debería volver a introducir en la dieta una pequeña cantidad de este alimento para comprobar si sigue existiendo la alergia y si se debe continuar con la dieta. Este procedimiento debe hacerse bajo supervisión del alergólogo.
Inmunoterapia contra la alergia a la leche
El centro pediátrico Johns Hopkins (Maryland, EEUU) ha ensayado un método para tratar a niños con alergia a la leche y productos lácteos, consistente en suministrarles pequeñas dosis de leche en polvo, cada vez mayores, hasta que son capaces de tolerarla normalmente.
El estudio ha sido realizado con 19 pacientes, comparando niños a los que se daba leche en polvo y un producto placebo de la misma apariencia, sin que ninguno supiera a quien se daba la leche o el placebo.
De los 19 pacientes; 12 recibieron leche y 7 placebo. Al inicio del estudio los niños toleraban un máximo de 40 mg de leche. Al cabo de cuatro meses, los que consumían dosis progresivas de leche en polvo llegaron a tolerar entre 540 y 8.140 mg, mientras que a los que se les dio placebo continuaron siendo incapaces de tolerar más de 40 mg.
Los resultados preliminares del estudio sugieren que la inmunoterapia oral puede eliminar la alergia o reducirla de forma substancial aumentando la tolerancia a los alergenos de la leche.
Los autores señalan que estos resultados requieren más investigación y advierten a los padres que no intenten probar este tipo de inmunoterapia por su cuenta, que en cualquier caso requiere supervisión médica.
|