Alergia al Moho
La alergia es la capacidad que tiene el organismo de reaccionar, en algunas ocasiones e individuos, de forma anormal frente a determinadas sustancias -alergenos- con las que ha estado previamente sensibilizado. En la persona no alérgica no determinan ninguna reacción pero en la sensible esas sustancias funcionan como anticuerpos que ocasionan reacciones de diverso grado que se repiten siempre que se entre en contacto con ese alergeno.
La alergia al moho es una de las alergias más comunes, pero a mucha distancia de la alergia al polen, y está causada por las esporas del moho que son transportadas por el aire. Lo negativo de esta alergia es que, a diferencia de otras, puede estar presente durante todo el año por lo que será necesario determinar por el médico especialista una terapia realmente efectiva para mitigar los problemas que ocasiona (estornudos, irritación ocular, rinitis e incluso asma).
El moho (cladosporium, alternaria, aspergillus, lo más comunes en interiores) se encuentra sobre todo en los espacios interiores húmedos como garajes, sótanos, baños… o en cualquier lugar donde haya humedad (capilaridad, condensación o filtración) por algún escape, retención de aguas o incluso falta de ventilación. Algunos objetos comunes como libros, paredes empapeladas o telas también pueden contener esporas de moho. Además es preciso recordar que también en lugares al aire libre (tierra, plantas, abonos, etc.) cuentan con las esporas de moho que pueden causar reacciones alérgicas. |